06/11/2014
Un menor ha conseguido el reconocimiento de una minusvalía del 33% por el estrés postraumático tras haber sufrido acoso escolar, según ha explicado la presidenta de la Asociación Contra el Acoso Escolar (ACAE), Encarna García, quien ha destacado la novedad de esta resolución. "Es la primera vez que se concede un grado de minusvalía por las secuelas psicológicas que padece este niño, que son terribles, y supone un aviso para aquellos padres que tienen hijos que han sufrido acoso, es importantísimo", destaca. Según ha explicado Encarna García, el chico "llegaba con palizas diarias, marcas en el cuerpo y con sus partes rojas, por lo que había habido algo más que tocamientos". Incluso "una vez llegó a volver del colegio con el tímpano roto". Además, ante la insistencia de la madre del niño para poner fin a las agresiones, "la escuela intentó hacerla sentir culpable de los ataques y las agresiones y la denunciaron por llamarles fascistas en un blog". "El resultado fue que condenaron a la madre, en lugar de al colegio -ha criticado García--cuando lo lógico sería que indagaran por qué dijo lo que dijo". "Así está la justicia española", ha lamentado. Como resultado de las agresiones y de la imposibilidad de ponerles fin, la familia dejó el colegio y la Comunidad de Madrid y se mudó a Castilla y León. En la actualidad, el menor, de 15 años, "toma cuatro pastillas diarias que muchos adultos no resistirían" para combatir los ataques de ansiedad y el estrés postraumático que le ha quedado como secuela del acoso que sufrió hace ya un lustro. Además, el aislamiento social, las vejaciones y los insultos "también dejan secuelas", ha recordado la presidenta de ACAE. García ha explicado que el reconocimiento de la gravedad de las secuelas este caso por parte de los médicos y los servicios sociales "significa muchísimo para tantos niños y niñas" en España que "han visto tantas puertas cerradas". Han sido los Servicios Sociales de esta comunidad los que han reconocido el grado de minusvalía del niño tras los informes médicos aportados. La presidenta de esta organización ha recordado que además de este caso tramitan otra quincena de situaciones de acoso grave y ha insistido en la dificultad de conseguir una sentencia condenatoria, porque la mayoría de ellos son cometidos por menores de 14 años. "Los jueces siguen si querer ver este problema y el acoso escolar es tan importante o más que la violencia de género; no se está legislando contra el acoso y los menores agresores permanecen impunes", ha dicho García, quien ha añadido que tampoco "hay un fiscal de menores ni nadie que aborde el tema y castigue a los colegios por omisión de ayuda". La responsable de la Asociación Contra el Acoso Escolar ha expuesto el "escaso apoyo" de los directores y profesores de los colegios cuando se denuncia el acoso escolar y cree necesaria una nueva legislación para regular estas situaciones. Ante cualquier sospecha, denunciar Aconseja a los padres presentar un escrito que quede registrado, ante el colegio o la consejería de educación de la comunidad correspondiente para que se inicie el trámite, ante cualquier sospecha -dificultades para hablar o miedo a ir al colegio- y haciendo constar lo que le pasa a su hijo. "Los niños no lo cuentan, cuando notes que tu hijo tiene algo raro, hay que registrar la queja; es la única manera de caminar y de hacer que se visualice el tema del acoso". La situación de este niño "es dantesca" y su vida "es terrible", asegura. "Lleva muy mal de lo colegio, piensa que está tomando pastillas y le dan continuos bajones; lo que tiene este niño es crónico, es permanente, porque le han hecho verdaderas aberraciones dentro del colegio". Para la madre el reconocimiento de este grado de minusvalía "es importante", porque en la resolución se habla de que su hijo ha sufrido acoso escolar. "Ha sido para la madre una lucha terrible, yo hablo con Teresa y está hecha polvo, pero dentro del dolor que está sufriendo, supone que al menos le han reconocido que ha sufrido acoso escolar, porque en este país que reconozcan que un niño ha sufrido acoso es poco menos que imposible", concluye García.