Banner Apdis

Asociación de Personas con discapacidad
Virgen de Consolación

Día Mundial del Parkinson

10/04/2013

Día Mundial del Parkinson

11 de Abril de 2013 Gracias a los tratamientos existentes, los enfermos de Parkinson pueden mantener una muy buena calidad de vida durante muchos años. El 11 abril, es el Día Mundial del Parkinson. Por ello, queremos dar a conocer más profundamente esta enfermedad que afecta alrededor de 150,000 españoles en nuestro país. A través de este artículo intentaremos dar respuesta a las preguntas más frecuentes sobre el Parkinson. ¿Qué es el Parkinson? La enfermedad de Parkinson es un trastorno del movimiento, crónico y degenerativo. Crónico quiere decir que su existencia se extiende en un largo periodo de tiempo. En este caso, desde que comienza el Parkinson hasta la muerte de la persona afectada, y degenerativo hace referencia al carácter progresivo de la enfermedad. ¿Qué origina el Parkinson? Esta enfermedad surge cuando las células nerviosas o neuronas de una parte específica del cerebro (sustancia negra) o se mueren o se dañan siendo incapaces de producir la suficiente dopamina para el correcto funcionamiento de las mismas. La dopamina es un mensajero químico responsable de transmitir señales entre la sustancia negra y la siguiente zona del cerebro, el cuerpo estriado, para producir movimientos suaves y decididos. La pérdida de dopamina produce patrones anormales de activación nerviosa dentro del cerebro que causan deterioro del movimiento. ¿Qué síntomas presenta una persona con Parkinson? Los síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden incluir: Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara Rigidez en los brazos, las piernas y el tronco. Lentitud de los movimientos. Problemas de equilibrio y coordinación. La mayoría de las personas comienzan a desarrollar la enfermedad a partir 60 años. No obstante, alrededor de un 15% presentan una evolución temprana. A medida que va avanzando la enfermedad pueden aparecer nuevas complicaciones como son, entre otros: Dificultades respiratorias. Problemas de masticación, dicción o a la hora de tragar los alimentos. Depresión. Trastornos del sueño. Cómo se diagnostica la enfermedad? Actualmente no existe ninguna prueba específica para el diagnóstico del Parkinson. Por ello el médico se basa en el historial clínico del paciente. Resulta fundamental identificar la enfermedad no sólo por los temblores, sino por otras manifestaciones más tempranas como la torpeza o movimientos voluntarios anómalos. Una vez realizado el diagnóstico de enfermedad de Parkinson conviene dividirla en estadios: Estadio I: Afección unilateral. Estadio II: Afectación bilateral pero no hay anomalías posturales. Estadio III: Afectación bilateral con leve trastorno postural; el paciente puede hacer vida independiente. Estadio IV: Afectación bilateral con importante inestabilidad postural y el paciente necesita ayuda de los demás. Estadio V: El paciente no puede moverse. ¿Cuál es el pronóstico de la enfermedad? Gracias a los tratamientos disponibles en la actualidad. Las personas que padecen esta enfermedad puede mantener una buena calidad de vida durante muchos años. Todavía no existe la cura definitiva a la misma. Sin embargo, las investigaciones siguen avanzando y esta meta cada día está más cerca de alcanzarse. ¿Qué tratamientos existen para el Parkinson en la actualidad? Los tratamientos disponibles se pueden dividir en tres grandes grupos. Tratamientos farmacológicos El tratamiento debe ser individualizado y el paciente tiene que comprender que debe seguirlo de por vida. El médico deberá tener presente una serie de consideraciones: Qué tratamientos existen para el Parkinson en la actualidad? Los tratamientos disponibles se pueden dividir en tres grandes grupos. Tratamientos farmacológicos El tratamiento debe ser individualizado y el paciente tiene que comprender que debe seguirlo de por vida. El médico deberá tener presente una serie de consideraciones: Edad de la persona. Situación laboral. Estilo de vida. Expectativas del enfermo. Levodopa Es un precursor directo de la dopamina y fue el primer medicamento dopaminérgico empleado en el tratamiento de la Enfermedad de Parkinson y el más eficaz. La levodopa penetra en los ganglios basales, donde se transforma en dopamina y reemplaza al neurotransmisor deficitario. Los síntomas que más mejoran son la rigidez y la lentitud anormal del movimiento (bradicinesia) y en algunas ocasiones el temblor. Si junto a la levodopa asociamos otra sustancia, la carbidopa (Sinemet®) se puede reducir su dosis y disminuyen los efectos colaterales del tratamiento (nauseas, palpitaciones, etc.). También Levodopa asociada a benserazida: Madopar®. La utilización de levodopa también puede producir hipotensión ortoestática (bajada de la tensión arterial al ponerse de pie), pesadillas, alucinaciones y delirio, aunque estas dos últimas manifestaciones se suelen dar en pacientes de edad avanzada con demencia. Las comidas con un alto contenido proteico interfieren en su absorción, por esta razón debe tomarse de 30 a 60 minutos antes de las comidas o 1-2 horas después de ellas. Fluctuaciones motoras y discinesias (movimientos involuntarios) pueden aparecer a partir de los 2-3 años de iniciarse el tratamiento. Tras 5 años de tratamiento el 59% de los pacientes presentan fluctuaciones motoras y el 41% discinesias. Son estas las razones por las que existe controversia sobre cuándo iniciar el tratamiento con este fármaco, principalmente en pacientes menores de 60 años. Las fluctuaciones motoras se definen como la presencia de periodos durante los cuales el paciente tiene una buena respuesta al agente antiparkinsoniano (periodo "on") y periodos en que existe una respuesta subóptima (periodo "off") con empeoramiento de los síntomas. En principio las discinesias son reversibles y pueden desaparecer con la reducción o eliminación de la medicación, pero con la progresión de la enfermedad puede ser difícil encontrar la dosis adecuada para obtener beneficios sin provocar discinesias. Actúan directamente sobre los receptores dopaminérgicos. En España hay comercializados: bromocriptina, lisuride, pergolide, ropinirole y pramipexol. La eficacia es menor que con levodopa. Poseen la capacidad de prevenir algunas de las complicaciones tardías que lleva consigo la terapia con levodopa, como las fluctuaciones, las discinesias( movimientos involuntarios) y además pueden suponer un tratamiento eficaz cuando estas complicaciones aparecen. Cuando se asocia a levo dopa se pueden reducir los periodos "off" en un 10-30% y aumentar los periodos "on" en un 30-60%. También se puede disminuir la dosis de levodopa en un 10-30%. Parece que hay unanimidad para el uso de los agonistas de la dopamina en dos indicaciones: Tratamiento precoz para retrasar las complicaciones tardías de la levodopa. Junto a la levodopa para el manejo de las fluctuaciones motoras. Inhibidores del catabolismo de levodopa y dopamina. El único de esta familia comercializado es la selegilina. Administrada a pacientes que previamente toman levodopa, permite reducir la dosis de ésta en un 10-30% en la mitad de los casos. La única medicación capaz de modificar la progresión de la enfermedad es la selegilina (en algún estudio se ha comprobado la mortalidad cuando se asocia levodopa y selegilina). Consulte siempre a su médico. Dos productos nuevos estarán disponible en nuestro país, la cabergolina y la apomorfina. Agentes anticolinérgicos Es un grupo de medicamentos que se reservan para las personas menores de 70 años en los que el síntoma predominante sea el temblor y no haya deterioro de la conciencia. Son el Artane® y el Akineton®. Inhibidores de la COMT Es un grupo de medicamentos que aumentan la disponibilidad y el tiempo de acción de la levodopa. Se utiliza sólo asociada a esta. Además de los fármacos para tratar los síntomas principales, el enfermo puede necesitar medicación adicional para aliviar síntomas secundarios como el insomnio con la depresión entre otros. Tratamiento quirúrgico Los pacientes candidatos a ser operados tienen, en principio, que reunir los siguientes requisitos: Enfermedad de Parkinson de causa desconocida. Edad entre 35 y 70 años. Importante incapacidad funcional. Movimientos voluntarios anormales (discinesia) No responden al tratamiento con medicamentos para el estadio de la enfermedad. No deberían operarse: Pacientes con enfermedades generales o neurológicas que contraindiquen la cirugía. Pacientes con deterioro cognitivo (del razonamiento) o alteraciones psicoafectivas que impidan una adecuada colaboración durante la intervención. Pacientes con clara atrofia cerebral. Entre las diversas cirugías se distinguen: Palidotomía y Talamotomía Ambas técnicas se basan en la destrucción selectiva de distintas zonas del cerebro. Actualmente se han refinado mucho los procedimientos. La técnica más utilizada es la Palidotomía. En esta técnica se destruye el globo pálido La palidotomía puede mejorar los síntomas de temblor, rigidez y bradicinesia, posiblemente interrumpiendo las conexiones entre el globo pálido y el cuerpo estriado o el tálamo. Algunos estudios han encontrado que tras esta técnica se puede reducir la cantidad de levodopa, reduciendo así, al menos en parte, los efectos secundarios anteriormente mencionado. Estos mismos estudios afirman que la técnica puede mejorar la marcha y el equilibrio del paciente. No obstante, al ser procedimientos lesivos (que causan una destrucción permanente del tejido cerebral), siempre que resulta posible los especialistas optan por una nueva técnica de carácter no lesivo y reversible la Estimulación Cerebral Profunda. La Estimulación Cerebral Profunda es la opción terapéutica más avanzada que existe y tiene un funcionamiento similar a un marcapasos. Este consta de tres componentes principales: Electrodo: se implanta en el cerebro. Extensión: se conecta al electrodo y se conduce bajo la piel desde la cabeza al tórax superior, pasando por el cuello. Neuroestimulador: se conecta a la extensión. Este dispositivo, genera los impulsos eléctricos necesarios en las áreas donde se implantan los electrodos para bloquear así las señales que provocan los síntomas principales del Parkinson: temblores, discenesias, rigidez… La Estimulación Cerebral Profunda se puede implantar de forma unilateral o bilateral cerebro. Si se implanta de forma unilateral, se reducirán los síntomas que del lado contralateral del cuerpo. Algunos estudios demuestran y corroboran su eficacia para mejorar la funcionalidad motora al menos durante cinco años. Además este tratamiento permite reducir a largo plazo, la cantidad de levadopa administrada durante el tratamiento así como los efectos secundarios derivados de la misma. Esta terapia presenta la enorme ventaja de que es reversible y ajustable, esto es, que se pueden modificar los parámetros de la estimulación según las necesidades del paciente. Además no es muy invasiva para la persona que la recibe. Se puede necesitar varias visitas al especialista para encontrar los parámetros idóneos para cada caso. Entre los inconvenientes de esta terapia destaca el hecho de que no se puede utilizar en todos los pacientes. Hoy por hoy, los especialistas optan en la implantación de este sistema cuando la enfermedad se encuentra en estadios avanzados. Entre los posibles riesgos de la terapia destacan los propios de cualquier cirugía y algunos efectos secundarios del que les informará el especialista. A pesar de ser la terapia para el Parkinson más avanzada que existe. En la actualidad, se continúa investigando sobre esta terapia. Se están realizando diversos estudios clínicos para determinar cuál es la mejor zona cerebral a estimular para reducir los síntomas del Parkinson. Así como para mejorar la tecnología utilizada por esta terapia. Terapias de apoyo y complementarias Entre las distintas terapias de apoyo que se aplican para mejorar la calidad de vida de los pacientes con Parkinson. Destacan entre otras: La fisioterapia, para mejorar la funcionalidad motora de la persona afectada. La terapia ocupacional, para aumentar su autonomía en la realización de las actividades de la vida diaria. La Logopedia, para disminuir la dificultad del habla. ¿Las personas con Parkinson deben seguir una dieta específica? Se recomienda una dieta equilibrada. Todavía no se ha confirmado la existencia de ningún factor dietético que puedas ralentizar el avance de la enfermedad de Parkinson. No obstante, existen estudios clínicos que intentan determinarlos. Por otra parte existen datos que parecen confirmar que una dieta rica en proteínas puede disminuir la eficacia de la levadopa. ¿Se puede prevenir el Parkinson? En la actualidad no se conoce ninguna forma de prevención. Enlaces de interés Federación española de Parkinson. Video tutorial interactivo sobre Parkinson.




VOLVER